Se hizo estampa el momento.
Peinados por brisa de azahar
y arropados por el manto del ramaje
de aquel naranjo afortunado
bajo el cual, la letra y la armonía
sirvió para, con garganta,
convertir el momento en recuerdo
de la eterna y joven alegría.
A.J.P.R.
No hay comentarios:
Publicar un comentario