Me sobra cuerpo, mi cara brilla.
Como la pupila en el ojo,
me circunda un puñao' de matojos.
No muy lejos parpadean gotas de plata;
las hojas de unos naranjos.
Llevando los ojos al cielo,
en lo inmenso me pierdo.
Y a la luz de la luna
mi cara como el sol brilla.
Miro de frente las estrellas
eligiendo cual será mi guía.
Ten presente el camino,
que bañado de serpentinas,
te irá mostrando el destino
edulcorado de maravillas.
Decide a cual fogata te arrimas,
si a la madera de pino o de olivo,
y así verás de qué color tus ojos se iluminan.
Y a la luz de la luna
mi cara como el sol brilla.
Miro de frente las estrellas
eligiendo cual será mi guía.
A.J.P.R.
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